La madera protagoniza la remodelación de una icónica plaza de Barcelona

Cuando el equipo del estudio Barrio Peraire Arquitectes SCP abordó la reforma de la Plaza Sóller y la ampliación del nuevo centro cívico del Ateneu la Bòbila, en Barcelona, tuvo que hacer frente a varios desafíos con un objetivo ambicioso en mente: recuperar una de las primeras obras icónicas del espacio público de la Barcelona democrática de los años 80, que había quedado obsoleto e infrautilizado. De hecho, el edificio del Ateneu se encontraba ubicado en el límite del parque y le daba totalmente la espalda. El acceso al equipamiento cultural estaba en una de las calles limítrofes y quedaba tres metros por debajo del nivel de la zona verde.

Para transformar el edificio, los arquitectos tuvieron que llevar a cabo varias acciones. Por un lado, lo rodearon de vegetación para integrarlo dentro del parque y para transformar el entorno. Además, le «dieron la vuelta» para conseguir que el edificio «mirase» hacia la zona verde y ubicaron la nueva planta ampliada, realizada casi íntegramente en madera, sobre la existente.

Desde el punto de vista constructivo, la madera ha aportado la ligereza necesaria para construir un nuevo volumen sobre el edificio ya existente, y ha favorecido una construcción en seco limpia y rápida, dotada con unas excepcionales cualidades hápticas. En este sentido, Egoin ha contribuido al proyecto desplegando sus soluciones constructivas en madera: desde los pórticos de madera laminada, pasando por los paneles de timber frame de la envolvente exterior, hasta las cubiertas acabadas con paneles de madera contralaminada (CLT).

Además de recuperar su funcionalidad, sin embargo, este proyecto llevaba aparejadas varias exigencias medioambientales que animaron tanto a arquitectos como a promotores el uso de madera procedente de explotaciones sostenibles y biodegradables, minimizando las emisiones de CO2.

El resultado ha sido «excelente», en palabras de sus creadores, y ha permitido duplicar la superficie del equipamiento hasta los 1.800 m2 gracias a la construcción de la nueva planta que comunica con el nivel del parque. Para la realización de este proyecto se han necesitado en total 200 m3 de madera de alerce, laminada y CLT pino radiata procedente de explotaciones sostenibles del País Vasco.