Rehabilitar y reedificar en 11 días un viejo inmueble de 1.000 m2 y 16 viviendas distribuidas en seis plantas no es una tarea sencilla. Y hacerlo, además, en el corazón de un barrio histórico y populoso como el de Lavapiés, en Madrid, convertía este trabajo en un reto aún mayor. Aunque no en el único. Antes, el equipo de A&G Arquitectos tenía que resolver un problema mayor: elegir la estructura más adecuada para convertir esta promoción de viviendas en una operación económicamente viable. Y las soluciones de madera de Egoin han permitido resolver todos estos desafíos.

El proyecto consistía en renovar tres plantas existentes de un viejo edificio de más de 100 años de antigüedad e incorporar a la estructura tres nuevas alturas. Sin embargo, estos trabajos debían llevarse a cabo con una gran flexibilidad, imprescindible para poder adaptar la estructura y el trabajo a las necesidades que fueran surgiendo a medida que se demolía el antiguo inmueble. Al tratarse de una remonta entre medianeras era imprescindible que el material elegido fuera ligero para no tener que reforzar la cimentación, y fácil de colocar y manipular para que provocara las mínimas molestias a los vecinos de la zona.

A estas dificultades se añadieron los problemas derivados de la ubicación del edificio, situado en una calle con mucho ambiente pero poco espaciosa. En concreto, el inmueble se encuentra en el área de influencia de Madrid Central, con acceso restringido al tráfico, un único carril de un sentido y sin zona de acopios.

Para cumplir con todos estos requerimientos, el equipo de arquitectos decidió recurrir a Egoin después de visitar sus instalaciones y comprobar in situ tanto las posibilidades que ofrecía el CLT como el trabajo de ingeniería y el desarrollo de otras obras de construcción complejas en las que ha participado.

A la hora de proceder al montaje de la estructura, y para soslayar la falta de espacio en las labores de descarga, Egoin tuvo que cargar los más de 300 m3 totales de madera siguiendo el orden de colocación en la obra y posteriormente realizar el montaje directamente desde los propios vehículos. Por un lado utilizó madera CLT para los muros y forjados, y por otro se decidió emplear vigas de madera laminada para la apertura de huecos en las escaleras de los dúplex y los pasillos. Los técnicos hicieron descansar las tres nuevas plantas del edificio sobre muros de CLT de 150 mm, haciéndolos trabajar como vigas de gran canto. El confort visual que aporta la madera permitió dejar los muros vistos a una cara en cada vivienda, y la estructura se dimensionó para cumplir la normativa antiincendios. Los muros del edificio están preparados para resistir la acción del fuego durante 60 minutos.

La superficie total construida del edificio asciende a 1.330 m2, de los cuales las dos terceras partes corresponden a la nueva estructura. Para erigirla han sido necesarios 310m3 de madera en panel CLT y 3m3 de M.L.E. Este volumen de madera ha permitido evitar la emisión a la atmósfera de alrededor de 240 Tn de CO2.

El proyecto ha constituido toda una muestra de expertise por parte de Egoin y un ejemplo de coordinación con el resto de los gremios involucrados en la obra, que se ha traducido en un proceso de fabricación y montaje sin solapamientos y en tiempo récord.

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